Filipinas
5 recetas para explorar
Adobo de Pollo Filipino
El plato más querido de Filipinas: contramuslos de pollo guisados en vinagre, salsa de soja, mucho ajo, laurel y pimienta en grano hasta quedar tiernos, y después dorados hasta quedar brillantes y caramelizados, servidos sobre arroz al ajo con la salsa reducida.

Batido de mango, plátano y avena
Un batido espeso y naturalmente dulce con mango maduro, plátano y avena suavizada, ideal para servir en una porción pequeña junto con alimentos sólidos del desayuno, como pan tostado o huevos, en lugar de ofrecerlo como bebida única. La fruta aporta toda la dulzura, sin azúcar añadida, pero conviene darlo de forma ocasional y no como desayuno diario.

Pudín de chía con mango
Un pudín de chía para preparar con anticipación, con un poco de puré de mango y plátano mezclado. Es un postre ocasional, mejor servido junto con una comida y no como merienda sola, para que la porción sea pequeña y el azúcar natural de la fruta se mantenga bajo control.

Licuado de papaya y yogur
Papaya madura y dulce licuada con yogur natural y leche, una bebida cremosa y rica en calcio que a los niños filipinos les encanta de desayuno o merienda. No tiene azúcar añadida, pero al licuar la fruta se liberan sus azúcares naturales, así que para menores de 5 años es mejor ofrecerla junto con una comida, en una porción pequeña y de forma ocasional, no como bebida diaria — la fruta entera sigue siendo la mejor opción del día a día.

Bocaditos de arroz frito con sardinas
Pequeños bocaditos de arroz dorado con sardinas aplastadas, llenos de omega-3 y calcio de los huesitos suaves: el desayuno filipino favorito, hecho a la medida de las manitos pequeñas.